lunes, 4 de diciembre de 2017

Apolo y Dafne

Júpiter e Ío I y II

Júpiter e Ío I y II

En este mito Júpiter le dice en sueños a Ío que vaya a las sombras de los bosques sola y que no tubiera miedo porque un dios estaría protegiéndola. Ío fue a los bosques y Júpiter bajo a la tierra y violó a Ío. Juno, la esposa de Júpiter vió que los cielos estaban nublados, Júpiter los había nublado para que ella no viese lo que estaba haciendo, pero Juno que conocía bien a su esposo sabía que algo raro estaba pasando y sabía que tenía que ver con Júpiter, así que bajo a la tierra. Júpiter presintió la llegada de Juno y convirtió a Ío en vaca. Juno empezó a hacerle un montón de preguntas ¿de quien es esa vaca, de donde ha salido...? y entonces a Júpiter se le ocurrió decirla que si se la podía regalar, ella dejo de hacerle preguntas y le digo que si. Júpiter le dejo la vaca a Argos, el gigante de 100 ojos para que la cuidara, pero Argos se durmió y le mataron con una roca. Juno muy triste empezó a llorar y luego se enfado, y Júpiter le dice que deje en paz a Ío porque el la había convertido en vaca porque sabía que se pondría celosa y se hubiese enfadado si la hubiera visto con forma humana y luego la promete que Ío no le hará ningún daño. Juno se tranquiliza y Júpiter le devuelve a Ío su forma humana y a ella se la honra como a una diosa.
Los personajes principales de esta mito son Ío, una ninfa hija de Ináco, quien al principio del mito aparece llorando porque no sabe donde esta su hija o si esta sigue viva.
También aparece Júpiter que es el dios del trueno y de los cielos, y gobernaba el Monte Olimpo, Júpiter tenía muchas amantes por eso su esposa Juno estaba siempre celosa. Juno tiene un papel muy importante en el mito y gracias a su astucia sospecha que Júpiter ha hecho que los cielos se nublen. También aparece Argos, el gigante de 100 ojos que recibía ordenes de Juno, Argos era un gran vigilante, Cuando matan a Argos, Juno coloca sus ojos en la cola de un pavo real y castiga a Ío cuando todavía es una vaca atando un tábano en sus cuernos, Ío para deshacerse de el corre y llega hasta el Nilo, donde Júpiter le devuelve su forma original. Desde entonces en Egipto se la diviniza como Isis.

Caesaraugusta por Luis Dastis

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